¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión;
una sombra, una ficción
y el mayor bien es pequeño.
¡Que toda la vida es sueño
y los sueños, sueños son!
Pedro Calderón de la Barca.
San Diego, California. Marzo 31 2009.
Continuamos manejando. La carretera de pronto terminó y el camino continuó siendo una precaria brecha. Llegamos a playa Tamarindo, buscamos el lugar en el que nos alojaríamos y alcanzamos a ir un rato a la playa local. Era domingo, así que el pueblo entero aunado a los turistas hacían un agradable tumulto en Playa Tamarindo. En la noche charlamos con unos americanos que estaba de vacaciones también. Fuimos a un bar llamado La Pacífica y conocimos algunas mujeres guapas. Ésa noche bebí más de lo que debía. Al día siguiente fuimos a la playa otra vez. Estuvo lloviendo, pero éso no nos detuvo. Sigueinte paso: lecciones de surf. Fue genial, después de varios intentos porfin pude montar la tabla y dejarme llevar por la ola. Parecía un niño de escasos años que empezaba a caminar y no cabía de la emoción.
Al día siguiente ya entrada la tarde conducimos hacia La Fortuna un área muy bonita en donde se encuentra el Volcán Arenal. Un Volcán activo, el cual si corríamos con suerte podríamos verlo haciendo erupción. La carretera demasiado angosta, rodeamos toda una laguna y el cielo estuvo completamente nublado. Empezó a llover y llovía muy fuerte. Los parabrisas del auto no eran los mejores. De pronto empezamos a oír un ruido demasiado fuerte. Allá a lo lejos se veía en el cielo una enorme mancha naranja. Difuminado el naranja por las nubes. Mario no quiso que nos detuviéramos, y no fue si no hasta el día siguiente que me creyó había sido una erupción del volcán. Al día siguiente fuimos a la catarata La Fortuna. No valía la pena ir al volcán, de hecho nunca pudimos verlo por las condiciones de nubosidad. La catarata estuvo hermosa. De pronto caminamos bosque adentro y hubo un momento demasiado mágico. De pronto la lluvia cayendo sobrenuestro alrededor que eran millones de plantas. El silencio interrumpido por los sonidos de aves e insectos de nuestro alrededor. De pronto Mario ve una rana pequeña y le advierto por ningún motivo la toque, de tocarla en menos de 15 minutos estaría asfixiado. Seguimos caminando y una telaraña enorme con una araña de lo más extraño justo en el centro. Mario de pronto gritó al ver un animal. Era un oso peresozo y lo vimos en el suelo. Es un animal que solo baja de los árboles una vez al mes para hacer necesidades, y lo vimos en el suelo. Inmersos en la niebla creí haber visto un quetzal. Si lo fue así de verdad que estábamos de suerte. Volvimos a la catarata y de ahí la subida hasta el estacionamiento. Todo en condiciones de lluvia lo cual lo tornó aún más una aventura.
PRÓXIMAMENTE.